
olla de aluminio es algo tan común en nuestros días, pero no fue siempre así, se acostumbraba el uso de ollas de hierro, que eran pesadas y voluminosas, ya que en casa se usaban para preparar potajes o cocidos, puesto que estos tomaban varias horas al fuego para su cocción y no era necesario curarlas, pero ahora sí, y, ¡aquí te diremos cómo con este tip de cocina las noticias te contamos que fue hasta el año 1903 que las demostraciones de la utilidad de la olla fueron acaparando la atención en la hostelería, renombrados chefs de la época enseñaban cómo usar correctamente los utensilios y animaban a la población a integrarlos en su día a día.
Anteriormente, te hablamos sobre las cazuelas de barro y cómo saber si tienen plomo, pero ahora te contamos que la elaboración de una olla de barro es una práctica tradicional que aún podemos ver en algunos pueblos de México.
Aunque cada vez encontrar el barro correcto se ha vuelto un desafío, los alfareros tradicionales se esmeran mucho en confeccionar ollas de gran calidad, pues representan muchas veces su principal fuente de ingresos.
Cuando escuchamos el término “curar una olla” hace referencia, en el caso de utensilios metálicos, a los microscópicos poros que deja el acabado en su fabricación.
Aunque no podemos verlos, están ahí y el fin de curar es rellenarlos para que los alimentos al entrar en contacto con la superficie caliente no se peguen y lleguen a quemarse.
Antes de curar tu olla deberás lavarla y secarla perfectamente, después necesitarás:.
Lo que debes hacer es muy sencillo, ya seca tu olla, deberás ponerla a fuego medio alto y cubrir la base con aceite, luego tendrás que esperar a que el aceite humee y tome un color dorado ámbar oscuro, será entonces el momento adecuado de retirarlo del fuego y dejarlo enfriar.
Olla exprés, los 5 tips de seguridad que debes saber antes de usarla.
La reacción de Maillard está presente en la cocción directa de nuestros alimentos, desde una cebolla asada hasta un buen corte de carne.
Ese marcado o color marrón que suelen adquirir los alimentos al contacto con superficies calientes con una temperatura mayor a los 140° no es más que la deshidratación de los azúcares contenidos en el alimento y al igual que un caramelo, van tornándose de colores intensos con el paso del tiempo.
No solo hay cambio en el aspecto del alimento, también se modifica el sabor, sobre todo en las carnes puede ser mejor apreciado, el sabor de esa parte ligeramente quemada de una chuleta de res no me dejará mentir.
¡Síguenos en Twitter para mantenerte informado con las noticias de hoy!Síguenos en nuestra cuenta de Instagram.
Síguenos en Facebook y entérate de las noticias trend de la semana
No hay comentarios.:
Publicar un comentario